Publicaciones

Publicaciones

Un presupuesto de ajuste en Defensa Nacional

4 de noviembre de 2022

El día 31 de Octubre se llevó a cabo la IV Jornada de Análisis del Presupuesto de Defensa Nacional para el año 2023. Participaron de la misma el Centro de Estudios en Defensa y Seguridad (CEDySEG), la Fundación Pensar, la Fundación Alem, la Fundación Hanna Arendt, el CEDEF, el Instituto de Estudios Estratégicos en Seguridad (IEES), legisladores, asesores, académicos y Oficiales Superiores Retirados de las FFAA. En dicho evento se discutió el presupuesto de Defensa 2023 Jurisdicción 45, y sus implicancias para la Defensa Nacional.

Principales conclusiones de la Jornada

El presupuesto de Defensa es irrelevante, insuficiente e incoherente para cumplir con la Defensa Nacional, poniendo en riesgo al país y a los efectivos de nuestras Fuerzas Armadas.

Por décadas la desatención sobre el presupuesto de Defensa ha provocado el efecto equivalente a una decisión no escrita de "desarme unilateral", conduciendo a una situación de virtual indefensión del país. En consecuencia, múltiples fenómenos que debían ser controlables disponiendo de un Instrumento Militar adecuado, en las actuales condiciones, pueden convertirse en serias amenazas. Adicionalmente, se expone a nuestros militares a un riesgo innecesario para sus vidas al operar con medios obsoletos y mal mantenidos.

El presupuesto de Defensa debe reflejar las necesidades surgidas del planeamiento y de las consecuentes acciones de mantenimiento y de reestructuración del sistema de Defensa. Las inversiones y adquisiciones tienen que ir en línea con cumplir la misión principal de las FFAA que es la disuasión. El presupuesto presentado recorta severamente los fondos para el sostenimiento, operación, alistamiento y adiestramiento.

Los principales proyectos del FONDEF no están orientados a la Defensa y disuasión, algunos de ellos incluyen hoy el Buque Logistico Polar que se trata de un carguero para abastecer a las bases de la Antártida, a la vez la Fuerza Aérea invierte en aviones de entrenamiento como el IA-100 Malvina completamente civil y no artillado, cuando ya se cuentan con suficientes aviones de este tipo, pero se carece de aviones caza interceptores supersónicos.

Argentina es el octavo país en superficie terrestre, pero dentro de los 10 países más grandes del mundo, es el que menos gasta en Defensa. El presupuesto de ésta área representa tan solo el 0,67% del PBI, que es el 2,9% del Gasto Total de la Administración Nacional para 2023. Con ello se debe defender 2.766.880 kilómetros cuadrados de territorio continental, 5.316.345 kilómetros cuadrados de espacios marítimos jurisdiccionales y 14.700.000 kilómetros cuadrados de área de responsabilidad de búsqueda y rescate en el mar.

Argentina gasta poco y mal en Defensa

El presupuesto asignado al funcionamiento de las Fuerzas Armadas para 2023 es de 52.952 millones de pesos, lo cual representa un aumento del 53% en términos nominales respecto al funcionamiento de 2022. Sin embargo, la inflación prevista para el 2023 se ubicaría por lo menos en el 90,5%, tomando como referencia el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA de septiembre. Esto quiere decir que, en términos reales, se va a reducir el presupuesto operativo militar por lo menos un 37,5%.

Los ajustes no son sólo números en una planilla. El deterioro del presupuesto para funcionamiento de las Fuerzas Armadas tiene efectos concretos en la realidad.

La Armada Argentina tendrá sólo 60 días de navegación en 2023 para adiestramiento naval técnico y táctico. Hace tan solo diez años, la Armada tenía a su disposición 358 días de navegación. Hemos pasado de una Armada que se adiestraba todos los días del año a una Fuerza que sólo funciona 2 meses al año. Similar es el caso del Ejército Argentino. Según el presupuesto 2023, dispondrá de apenas 3 días de adiestramiento operacional en campaña (fuera de sus cuarteles) y de 15 de adiestramiento operacional en guarnición (dentro de sus cuarteles). En 2012, el Ejército se adiestró 27 días en campaña y 40 en guarnición. El adiestramiento fuera de los regimientos, cayó casi un 90% en 10 años.

No hay un justo reconocimiento monetario a los militares por parte del Estado. El Ministro Taiana y el presupuesto hablan de jerarquización de las Fuerzas Armadas pero no de la tan esperada y vanamente prometida equiparación salarial con las Fuerzas de Seguridad. Las Fuerzas Armadas perciben los peores sueldos del Estado Nacional y le cuestan al Ministerio casi todo su presupuesto.

El Estado Nacional debe funcionar como una unidad y no como una colección de agencias que compiten por las mismas tareas, funciones y recursos. Un ejemplo es la competencia en el control del espacio marítimo. En el presupuesto 2023 está prevista la compra de buques OPV para la Prefectura Naval por un costo estimado de 150 u$d millones. Mientras tanto, no asignamos suficiente presupuesto para que las nuevas 4 OPV de la Armada se adiestren y funcionen con normalidad. La realidad fiscal del país impone una necesidad de eficiencia en los gastos estatales teniendo como prioridad poder generar el mayor resultado posible con la menor cantidad de recursos.

Es necesario interesar a los ciudadanos en tener una Defensa para proteger sus intereses. Debemos mostrar la importancia de las Fuerzas Armadas para la protección de nuestros recursos naturales, el ejercicio de la soberanía, la inserción en el mundo, y el desarrollo sostenible. De esta forma podremos conseguir que se reconozca el valor de la Defensa Nacional con un presupuesto acorde a las demandas que se le exige a su tarea.


Comparte tu opinión, dejanos tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.